Aromaterapia y sus bondades en cuerpo y mente

Desde tiempos antiguos, la aromaterapia era utilizada para tratar enfermedades y molestias. Conoce sus beneficios y usos en la actualidad.
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El origen de la aromaterapia se remonta a los pueblos antiguos, que recurrían a los aromas para tratar enfermedades y molestias. Los baños de aceites esenciales fueron de las primeras manifestaciones, al ser utilizados para meditar y realizar cultos religiosos, con diferentes objetivos como:

  • Purificar el lugar donde se medita
  • Tranquilizar la mente
  • Profundizar y serenar la respiración
  • Armonizar la energía del grupo

La aromaterapia es parte de la medicina alternativa, cuya fuente surge de plantas aromáticas que ayudan a restablecer la armonía y el equilibrio de la mente, dando un beneficio al cuerpo al llevarlo a un estado de relajación que genera una sensación de alegría, tranquilidad y estabilidad.

A pesar de que, como decíamos, se trata de una rama de la medicina alternativa, de ninguna manera puede reemplazar a la medicina tradicional, su función es complementara para eliminar efectos desagradables en tratamientos alopáticos, toda vez que las esencias actúan en nuestra memoria sensorial y evitan la intervención de nuestra parte consciente.

Un aroma puede ayudar a desencadenar una serie de recuerdos casi olvidados, ya que dicha zona del cerebro está relacionada con la memoria. Por otra parte, se puede oler algo y encender la memoria emocional, conectando con los sentimientos, es ahí donde todo se relaciona y se aprovechan los aromas para la terapia.

De igual manera, el tacto es parte importante de la aromaterapia, ya que es un instinto natural y fundamental de las personas; el tacto interviene en el sistema nervioso, produciendo endorfina, mejor conocida como la “hormona de la felicidad” y ayuda a disminuir el dolor.

La aromaterapia se lleva a cabo diluyendo los aceites esenciales en agua caliente, para que el vapor entre por el aparato respiratorio. También existe la terapia sensorial, que penetra a través de la piel y es transportado por el torrente sanguíneo, drenando y corrigiendo cualquier desequilibrio, tanto físico como energético. Existen casos en que los terapeutas combinan ambas técnicas para producir un mayor efecto.

Existen diferentes tipos de esencias, cada una para algo especifico, pero las más utilizadas son la lavanda, como antiséptico; el sándalo, para relajar, y el romero, que ayuda en problemas respiratorios. Existen aceites especiales para mejorar la vida sexual, ayudar a la concentración y combatir la depresión.

Es importante visitar centros especializados ya que los aceites no pueden aplicarse directamente sobre la piel, por ser muy concentrados, lo que podría quemar. Si desea experimentar la aromaterapia en su hogar, el método más indicado es en la hornilla de la estufa. En un pequeño recipiente de cerámica coloca agua y de 5 a 10 gotas de esencia, o de lo contrario existen aros de cerámica que se colocan en los focos, y con el calor de la lámpara se evapora el aroma ambientando el lugar.

Confía en la sabiduría de la naturaleza y restablece tu equilibrio y mente desde el interior.

Texto: Jimena Portillo Martínez

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